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Recomendaciones para un uso profesional de las redes sociales

redes sociales

Internet y las redes sociales lo han cambiado todo en unos pocos años, especialmente en el ámbito laboral. En los últimos años hemos visto como empresas y profesionales se han lanzado a las redes sociales, en muchos casos sin plantearse de antemano para qué nos pueden servir, qué queremos comunicar o cómo las vamos a usar. Como todos los cambios, necesitamos un tiempo para que nos adaptemos a ellos y muchos estudiantes y trabajadores aún no tienen muy claro cómo usar las redes sociales o si éstas realmente pueden serle provechosas para conseguir un empleo o mejorar en su carrera profesional.

No somos empleados sino profesionales, por lo que nuestro trabajo es nuestro producto. Tenemos que venderlo y para lograrlo necesitamos que se nos vea y que se nos conozca. Todos tenemos que ser expertos en los medios sociales, porque de su buen uso va a depender en buena medida nuestra trayectoria profesional, por lo que debemos estar en constante aprendizaje. Las redes sociales no van cambiar las relaciones entre trabajadores y empresas: ya lo han hecho.

¿Cómo podemos usar nuestros perfiles sociales con un enfoque profesional?

  1. Diferencia claramente tu perfil profesional. Google es la fuente de información por excelencia, así que cualquier posible empleador o responsable de RR.HH. que tenga interés en nosotros lo primero que hará será buscar nuestro nombre en el buscador. Imagina lo que pueden encontrar si únicamente tenemos un Facebook con contenidos personales… ¡y público! Ya ha habido casos en los que unas fotos en una red social son causa de despido.
  2. Usa la misma foto y biografía en todos los perfiles. Queremos que se nos reconozca fácilmente en cualquier red que usemos, ¿verdad? Pues al igual que las grandes marcas tenemos que usar una imagen reconocible y un texto común que nos provea de una identidad única.
  3. Educación y respeto. La situación ideal sería aquella en la que no tuviéramos que recordarlo, pero cuando llevas un tiempo usando redes sociales lees muchas cosas y te das cuenta de lo necesario que es recordar siempre que debemos ser más educados y respetuosos. Además, como todo usuario de correo electrónico sabe, el lenguaje escrito es más proclive a los malentendidos, por lo que debemos ser más cuidadosos a la hora de comunicarnos.
  4. Contenidos adecuados a nuestro perfil. Nos van a conocer por aquello de lo que hablemos y compartamos, así que demos prioridad a nuestra profesión y aquellos temas relacionados. No tiene sentido que trabajemos como técnicos de medioambiente y nuestro Twitter esté lleno de mensajes sobre películas, ¿verdad?
  5. Si no hay actividad no nos sirve. Dejar nuestros perfiles sin actividad son un claro indicativo de dejadez y falta de interés. Todos pensarán al verlo que lo abrimos un día que leímos un artículo como este sobre el tema y después no le dedicamos el tiempo que requiere. No estamos obligados a tener perfiles sociales, así que si no podemos dedicarle el tiempo que requiere es mejor no tenerlo.
  6. Respetar las fuentes. Compartimos, leemos y disfrutamos de gran cantidad de información, así que mencionemos de dónde la hemos extraído o quién es su autor. Porque además de una cuestión puramente ética, también nos otorga credibilidad.
  7. Cantidad y calidad. En este caso lo cualitativo está por encima de lo cuantitativo. ¿Para qué queremos 10.000 seguidores que no interactúan con nosotros o seguir a 5.000 que no nos aportan nada interesante?
  8. No actuemos como el vecino molesto. A nadie le gusta oír la música de su vecino a todo volumen durante horas y horas. En las redes sociales sucede exactamente igual: compartir y publicar en exceso es exactamente igual a enviar spam o llamar incesantemente por teléfono para ofrecer un nuevo servicio de internet o vender seguros.
  9. Las redes sociales son un lugar público. Actuemos siempre teniendo esto. Por supuesto existen opciones para cerrar nuestros perfiles y hacerlos privados, pero no es ese el objetivos cuando lo que queremos es hacernos visibles, ¿no?

¿Por dónde empezamos?

  1. Facebook. Muchas empresas ponen sus ofertas de empleo en esta red, pero más importante aún es que en muchos trabajos te pedirán que te unas al grupo de la empresa o que seas editor de la página de Facebook. Además, lo cierto es que tarde o temprano nos llegará una solicitud de un compañero de trabajo e incluso de un jefe y no queremos compartir con ellos nuestra vida cotidiana, ¿verdad?
  2. Twitter. Seguramente la más versátil y útil para nuestros objetivos profesionales. Si seguimos a personas afines a nuestras áreas de conocimiento e intereses no sólo tendremos una fuente de información segmentada sino que además construiremos nuestra propia red de contactos seleccionados en base a nuestros campos de conocimiento, intereses y relaciones profesionales.
  3. Linkedin. La red para uso profesional por excelencia. El uso y la participación en grupos es cada vez más importante, por lo que exige dedicación. No podemos poner nuestro currículum y esperar a que alguien nos llame. Una de sus grandes ventajas es que en poco tiempo veréis que vuestro perfil de Linkedin es lo primero que aparecerá en Google al buscar vuestro nombre y eso siempre es mejor a que aparezca una foto en una barbacoa que un amigo puso en su blog.

Las redes sociales cada vez ofrecen mayores prestaciones y servicios de utilidad: listas de intereses, listas de usuarios, programación de publicaciones, etc. Aprovechémoslas. Si hacemos una búsqueda rápida en internet encontraremos una cantidad enorme de herramientas que nos pueden ayudar a gestionar nuestra actividad en las redes sociales y pueden sernos de ayuda para optimizar nuestro tiempo y hacer más sencillas las tareas. ¿Empezamos?